Mamás invencibles contra piojos y liendres: 9 consejos prácticos

Dra. Amalia Arce, Pedíatra y autora del blog “Diario de una mamá pediatra

Mar 19, 2018

Los piojos son una de las principales pesadillas para las madres y toda la familia. Su situación epidémica entre los escolares conlleva muchos dolores de cabeza si queremos mantener sus cabezas sanas y libres de “visitantes”.

Conozco algunas estrategias que se llevan a cabo en otros países como por ejemplo revisar las cabezas al inicio de cada curso escolar para “devolver” a casa a niños infestados. Recae por tanto en la familia la responsabilidad de mantenerse siempre en alerta ante el “enemigo”. 

Las infestaciones son tan frecuentes que en muchos centros escolares ni siquiera se pasan ya las famosas circulares de “revisen cabezas, hemos tenido casos” porque ahora lo raro entre la comunidad escolar es que no haya niños con piojos

Para conseguir mantener a raya a estos desagradables “vecinos” quisiera compartir algunos consejos que a mí me han resultado útiles en mis años de guerra contra los piojos.

  1. Mantén la calma: Cuando te “estrenas” con los piojos, el susto que te llevas puede ser monumental. Además, como es un problema desconocido para ti y es probable que nunca hayas visto de cerca lo que es un piojo o una liendre, es posible que te encuentres un “campamento” de grandes dimensiones. Acerca una lupa si necesitas para verlo mejor. Después no te descorazones -todo tiene solución- y no te dejes ningún paso (eliminar, retirar, proteger y volver a empezar si es preciso…)
  2. Atención a los picores de cabeza. El rascado que originan los piojos es mucho más compulsivo que el que pueden originar otros problemas, o el rascado ocasional de la cabeza. En niños más mayorcitos se les puede preguntar directamente si les pica, y si han tenido piojos otras veces, advertirles de que te avisen cuando empiecen a notar ese picor tan peculiar. Aunque la mente es prodigiosa y seguramente en este preciso momento ya os esté picando compulsivamente la cabeza… 
  3. No retrases la eliminación de los piojos. En cuanto tengas conocimiento de que hay piojos, procede a aplicar el producto que elijas lo antes posible. De esta manera empezarás a atajar el problema, impedirás el contagio de otros niños y dormirás con la conciencia más tranquila. Es típico encontrarte la “sorpresa” en los momentos más inoportunos… ¡pero así es la vida con niños! Personalmente como he tenido que lidiar con ellos en varias ocasiones, siempre tengo en casa algún envase de producto listo para utilizar en cualquier momento.
  4. Empieza a utilizar la lendrera en la bañera. El acondicionador tras el lavado ayuda a retirar piojos y liendres. Con el acondicionador puesto empieza a pasarla, una y otra vez: tendrás una parte importante del trabajo hecha.
  5. La lendrera es tu amiga. Aunque muchos productos llevan una lendrera “de cortesía” es mejor que tengas alguna de las que tienen los espacios entre púas más pequeños. Hay niños -y adultos- que tienen el pelo muy fino y una lendrera “convencional” no conseguirá arrastrar bien las liendres.
  6. Los días posteriores a la aplicación del producto son muy importantes para seguir eliminando las liendres. Pasar la lendrera con dedicación o repasar manualmente todo el pelo es fundamental para acabar de eliminar alguna liendre que pudiera haberse escapado del tratamiento, así como repetir el mismo a los 7-10 días de haber finalizado el primero, que es cuando saldría la ninfa (el piojo recién nacido).
  7. En el caso de las niñas, intenta que lleven el pelo recogido al cole o cuando participen en eventos sociales con otros niños. El repunte de la infestación con piojos en la adolescencia se debe a esas largas melenas que siempre llevan sueltas y a lo juntos que están chicos y chicas a esta edad por la importancia del grupo y tendencias sociales como hacerse “selfies”.
  8. Enséñales poco a poco a ir ocupándose de su pelo, aprendiendo a pasarse la lendrera, a protegerse de posibles infestaciones y a identificar pronto que han cogido piojos. No te enfades con ellos… pocos niños en la actualidad se libran de pasar por estas situaciones. En algunos resultará un problema recurrente, y eso es porque el olorcillo que desprende su cuero cabelludo les resulta atractivo a estos repugnantes bichos, ¿qué le vamos a hacer?
  9. Practica la solidaridad. No lleves a tus nenes con piojos al cole e informa a las familias de los niños de su entorno más cercano… Y si ya hay “buen rollo” total, podéis poneros de acuerdo en qué momento aplicar las familias los productos más o menos de forma simultánea… así es más fácil que no te encuentres un piojo de tamaño “elefante” de nuevo al día siguiente de haber realizado con precisión todo el proceso de tratamiento.