¡La vuelta al cole! ¿Cómo puedo evitar que mis hijos cojan piojos?

María José Cachafeiro, farmacéutica de La Botica de Tete

Sep 13, 2018

Se acerca la vuelta de los niños a las aulas, y con ella vuelve a aumentar el riesgo de contagio de esos bichitos que tan poco nos gustan: los piojos. Y es que contraen piojos una cuarta parte de los niños en edad escolar, especialmente los de edades comprendidas entre los 3 y los 10 años.

 

Pero tranquila/o, hoy te voy a dar unos cuantos tips para conseguir –o al menos intentar– que esta vez tus hijos se libren del contagio.

 

Los piojos no saltan, ni vuelan, solo se transmiten por contacto directo entre las cabezas o los cabellos, o por compartir peines, toallas, bufandas, gorros… Por lo tanto, los tres primeros consejos serán:

  • Deben utilizar individualmente peine, cepillo y toalla, sin compartirlos con nadie ni usar los de otra persona.
  • Procurar que no compartan gorros, bufandas, coleteros, diademas… con otros niños.
  • El contacto se facilita en el caso de pelo largo y suelto, por lo que es recomendable que lleven el pelo recogido.

Si se lo recordamos con frecuencia, explicándoles que no tener estas precauciones podría acarrear el contagio de piojos, especialmente si hemos recibido una alerta del colegio, será mucho más fácil que integren el mensaje y tengan cuidado de no compartir sus objetos personales.

  • Revisar la cabeza de los niños con frecuencia, pasando una lendrera para comprobar la no presencia de piojos, especialmente en caso de alerta.
  • Utilizar productos repelentes que contengan octanediol o IR3535 (como el spray repelente de piojos OTC) cuando sepamos que hay riesgo de contagio o para evitar la reinfestación tras un tratamiento antipiojos.
  • En caso de que aparezca un caso en la familia, es recomendable lavar toallas, fundas de almohada, sabanas, gorros… a más de 60°, y los peluches y otros objetos que no puedan lavarse, guardarlos en una bolsa de plástico durante mínimo dos días (que es el tiempo de supervivencia del piojo fuera del ser humano).

 

Existen otros productos con ingredientes naturales como el vinagre de Quassia amara, el aceite de árbol de té o el aceite de lavanda, que se han usado tradicionalmente para mantener los piojos a raya. Hasta el momento su eficacia no está suficientemente probada, serían necesarios más ensayos de calidad, pero son productos cada vez más habituales y utilizados.

 

Y para los adolescentes y adultos:

  • ¡Cuidado con los selfies! La nueva costumbre de hacerse este tipo de fotos, en las que solemos acercar la cabeza a la de otras personas, ha traído consigo una mayor frecuencia de contagio en estas edades en las que no era habitual.

 

Aunque el saber popular acepte cómo ciertas algunas falsas creencias sobre los piojos y su contagio, en realidad:

  • Contagiarse de piojos no indica falta de higiene, al contrario, los piojos prefieren un pelo limpio a uno sucio. Contagiarse no debe suponer una vergüenza para el niño.
  • En una piscina es improbable que se pueda producir contagio pues en el agua los piojos se enquistan.
  • Los piojos no pueden vivir en animales por lo que las mascotas no pueden contagiárnoslos.
  • No es necesario tratar a toda la familia si un miembro tiene piojos, pero sí que todos deberán pasarse la lendrera para revisar la presencia o no de piojos.
  • No es necesario que el niño deje de ir al colegio, el contagio por piojos no supone un riesgo para la salud.