Todo sobre los mosquitos y otros insectos

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Todo sobre los mosquitos

Formalmente los mosquitos pertenecen a una única familia llamada Culicidae, con más de 3.500 especies descritas en todo el mundo. En España se han descrito aproximadamente unas 60 especies de mosquitos. Cada especie tiene sus preferencias de huésped y al contrario de lo que podríamos pensar, los humanos no somos el huésped preferente de todas las especies. Dos de las especies más prevalentes son el mosquito tigre (Aedes albopictus) y el mosquito común (Culex pipiens) que sí pican a las personas pero en distinta intensidad. Mientras para el mosquito tigre el hombre es su huésped preferido, el mosquito común también se alimenta de aves y de otros mamíferos. En zonas rurales y con espacios naturales inundables pueden haber otras especies como el Aedes caspius o el Aedes vexans.

No todos los mosquitos pican, sólo lo hacen las hembras. En la sangre que ingieren del huésped encuentran las proteínas necesarias para poder realizar la síntesis y maduración de los huevos. Los machos en cambio se alimentan solamente de fluidos vegetales.

Personas acostumbradas a identificar mosquitos sí pueden diferenciar a simple vista machos de hembras, pero no es sencillo. El resto de personas necesitaríamos una lupa para poder distinguir el sexo del animal.

La hembra del mosquito presenta un aparato bucal picador-chupador adaptado para alimentarse de la sangre del hombre y también tiene la capacidad de sintetizar sustancias anticoagulantes para facilitar el flujo sanguíneo durante la picadura y sustancias analgésicas locales para que las picaduras no sean percibidas en el momento por la persona.

Dependerá de la especie de mosquito. El común suele hacer puestas de entre 50 y 200 huevos y los deposita en grupo, llamado navicular, y flotan en la superficie del agua. En cambio el tigre suele hacer puestas de entre 80 a 200 huevos y los depositan también en agua pero de manera individual en las paredes de los contenedores.

Cada especie de mosquito tiene picos o ritmos de actividad distintos. En el caso del mosquito tigre está activo durante todo el día, desde la salida hasta la puesta del sol, por lo tanto puede picar a sus huéspedes en cualquier momento. En días muy calurosos pueden limitar su actividad durante las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. En cambio, el mosquito común es una especie que limita su pico de actividad durante las horas crepusculares y nocturnas.

Los mosquitos se ven atraídos por el olor y el calor corporal, el dióxido de carbono que se desprende al respirar, la humedad y el movimiento del huésped. El olor corporal se potencia con la transpiración corporal y depende de muchos factores, pero hay dos de principales, por un lado, las bacterias que hay en la piel, los humanos tenemos un 10% de éstas bacterias en común y el resto pueden variar entre individuos. Y por otro lado, los compuestos químicos atrayentes como el dióxido de carbono (también se desprende al respirar), el ácido láctico, el amoniaco, el ácido carboxílico y el octenol.

Según diferentes estudios realizados parecería que los mosquitos utilizan un triple sistema sensorial para detectar a los huéspedes: olfativo, visual y térmico. Parece que cuando los mosquitos están lejos de sus huéspedes, hasta 50 metros de distancia, son atraídos por el dióxido de carbono que desprende el huésped. Cuando están a distancias más cortas, entorno a los 10 metros, son capaces de visualizarlo y a distancias más pequeñas se guían por el calor corporal que desprende la persona.

Los niños en según qué situaciones pueden ser más atacados por los mosquitos que los adultos porque por naturaleza durante el día están más activos y precisamente uno de los factores que atrae a los mosquitos es el movimiento. De ahí que en circunstancias concretas puedan ser huéspedes preferentes.

No hay ninguna evidencia ni trabajo científico que demuestre la atracción o repelencia de los mosquitos ante ningún tipo de perfume.

Lo que escuchamos de los mosquitos durante la noche es su vuelo. Tienen unas alas relativamente pequeñas que necesitan mover de forma muy rápida, aproximadamente entre 400 y 600 veces por segundo. Estos insectos se sitúan cerca de las orejas porque son atraídos por el dióxido de carbono que exhalamos al respirar y durante la noche, que baja el ruido ambiental, su zumbido se hace más evidente.

No, no hay ninguna evidencia ni trabajo científico que apoye esta afirmación.

Existe la creencia, sin evidencia científica, que vestir ropa de colores claros no siempre evita las picaduras pero puede ayudar a que los mosquitos piquen menos.

La esperanza de vida de los mosquitos va ligada directamente a las condiciones ambientales, principalmente la temperatura y la humedad, a la presencia de huéspedes de los que alimentarse y a la propia especie de mosquito. Según la época del año podrán vivir más o menos días. Los machos suelen vivir menos tiempo que las hembras. Con una temperatura media de 25 ºC, los machos pueden llegar a vivir unos 10 días y las hembras unos 30.

Una hembra de mosquito puede picar tantas veces como sean necesarias hasta llenar la capacidad de su abdomen, por lo tanto si una hembra con una picadura no ha podido llenarse del todo puede ir picando tantas veces como lo necesite. Una vez esté llena necesitará digerir la sangre, que los huevos maduren y hacer su puesta, este ciclo puede durar de tres a cinco días dependiendo de la temperatura ambiental. Una vez haya realizado este ciclo puede volver a picar a otro huésped.

No hay ninguna evidencia científica ni trabajo que afirme que la luz artificial influya en el mosquito a la hora de picar.

Los mosquitos como todos los insectos tienen su ciclo de vida directamente ligado a las condiciones ambientales y se ven favorecidos por las altas temperaturas. A bajas temperaturas su actividad disminuye hasta el punto de quedarse en un estado de reposo y su ciclo vital se detiene, es por eso que durante el invierno, en nuestra latitud, podríamos decir que la actividad de los mosquitos es prácticamente inexistente.

No, lo que sucede durante el invierno puede variar según las diferentes especies de mosquitos. En el caso del Culex pipiens son las hembras adultas las que sobreviven y superan el invierno. Las pocas horas de luz y las bajas temperaturas del agua que experimentan las larvas del Culex pipiens inducen a las hembras a tener programado el estado de reposo (que en términos científicos se denomina diapausa). En este estado las hembras bajan su metabolismo, detienen las secreciones hormonales y no se alimentan de sangre hasta que vuelven a subir las temperaturas y vuelven a ser idóneas para llevar a cabo su ciclo reproductivo. Durante los meses de invierno estas hembras buscan invernaderos protegidos para poder sobrevivir. En el caso del mosquito tigre, la forma que tiene de sobrevivir mayoritariamente durante los meses de invierno es a través de los huevos, que son capaces de aguantar hasta seis meses de bajas temperaturas y baja humedad.

Se han hecho diferentes estudios relacionados con la ingesta de diferentes alimentos que se creía que podían ser repelentes de mosquitos como el ajo y la vitamina B frente alguna especie de mosquito, y se ha comprobado que la ingesta de estos alimentos no es un factor importante a la hora de evitar que te piquen estas especies de mosquitos.

Cuando un mosquito pica a un huésped introduce en su torrente sanguíneo saliva y proteínas anticoagulantes, el sistema inmunológico del huésped reconoce estas proteínas de la saliva como extrañas y libera histamina que es lo que provoca la inflamación, enrojecimiento, calor y picor de la zona.

El Zika es un virus que se transmite principalmente por mosquitos del género Aedes entre el que encontramos el mosquito tigre (Aedes albopictus), aunque según estudios recientes no sería su vector principal, sino que sería la especie Aedes aegypti especie no presente en España.

Los adultos de mosquito tigre son más pequeños que los adultos de mosquito común. El mosquito tigre puede llegar a medir unos 10 mm, se caracteriza por una coloración negra con rayas blancas en las patas y en el tórax y una conspicua línea blanca longitudinal central en tórax y cabeza. En cambio el mosquito común es una especie generalmente más grande, los adultos pueden llegar a medir hasta 15 mm y su coloración es marrón- grisácea.

El mosquito tigre está más presente en nuestro día a día por diferentes motivos: sus hábitats de cría están íntimamente relacionados con la actividad humana, necesitan lugares con poca agua para poner los huevos, que éstos se sequen para madurar y cuando se vuelve a llenar de agua las larvas eclosionan. Además es un mosquito con actividad diurna y el hombre es su principal huésped.

No hay evidencias ni estudios científicos que demuestren este hecho.

Algunos estudios comprueban que diferentes sustancias naturales provenientes de plantas como la citronella, el geraniol, el citrodiol y otros derivados procedentes del eucalipto, si se aplican sobre la piel a concentraciones concretas, pueden ayudar a mantener algunas especies de mosquitos alejadas. Pero las plantas usadas como tal, no tienen efecto repelente.

No hay evidencias ni estudios científicos que demuestren este hecho.

El ciclo biológico de los mosquitos está íntimamente ligado a la temperatura. En condiciones estándares de 25ºC las hembras de mosquitos necesitan entre 15 y 20 días para poder completar un ciclo reproductor. Este ciclo se iniciará con una hembra alimentándose de un huésped, entre 2 y 3 días después se realizaría la puesta de los huevos que eclosionaran en 1 o 2 días y saldrán las larvas. En una semana aproximadamente, éstas se convertirán en pupas y unas 48 horas más tarde emergerían de nuevo los adultos. Las hembras necesitarían entre 2 y 3 días para madurar, realizar la cópula con un macho y volver a picar un huésped para iniciar de nuevo el ciclo.